Saltar al contenido
Animales Queridos - Una pasión llamada fauna

Curiosidades

Los gorilas de los volcanes Virunga cabían en un solo avión, y después llegó la guerra

En 1981, un censo halló apenas 242 gorilas de montaña en los volcanes Virunga. Lo que pasó después, entre guerras, lazos de alambre y guardaparques que subían cada día, solo se entiende llevando dos cuentas a la vez.

Los gorilas de los volcanes Virunga cabían en un solo avión, y después llegó la guerra

Los gorilas de montaña de los volcanes Virunga llegaron a ser tan pocos que todos juntos habrían cabido en un solo avión de pasajeros. Con ese número, cada lazo de alambre de los cazadores furtivos y cada enfermedad los acercaban a desaparecer de esas montañas.

Lo que les pasó después no se entiende con un solo número. Hay que llevar dos cuentas a la vez.

Cría de gorila de montaña colgada de una liana entre el follaje
Una cría de gorila de montaña de la familia Humba se cuelga de una liana en el Parque Nacional Virunga. Foto: Fanny Schertzer / Wikimedia Commons, CC BY 3.0.

El censo de 1981

En 1981, Conrad Aveling y Alexander Harcourt recorrieron el macizo de los Virunga, una cadena de volcanes repartida entre la República Democrática del Congo, Ruanda y Uganda. Desde 1973, nadie había contado a todos los gorilas de esas montañas.

Volcanes Virunga envueltos en nubes, con una planta de aloe en primer plano
Los volcanes Virunga cubiertos de nubes, vistos desde Ruanda. Foto: Channel City Camera Club / Wikimedia Commons, CC BY 2.0.

Al final del recorrido, la cuenta dio 242. Nunca se habían registrado tan pocos.

Y no vivían en un rincón olvidado. En 1925 se había creado el Parque Nacional Alberto, hoy Parque Nacional Virunga: el primer parque nacional de África, fundado sobre todo para protegerlos a ellos. Más de medio siglo de protección, y la población había llegado a su punto más bajo.

Alambre en la maleza

Los años que siguieron trajeron la guerra. El este del Congo vivió décadas de conflicto, y las milicias armadas se movían por el mismo bosque que los gorilas. Muchos de los conflictos que vivió el parque nacieron dentro de él o a su alrededor.

Mientras tanto, entre la vegetación esperaban los lazos de los cazadores furtivos: un aro de alambre escondido, listo para cerrarse sobre la mano o el pie de un gorila. Es una crueldad que no necesita a nadie presente. El alambre espera solo.

Contra eso, había gente que subía todos los días. Guardaparques del Parque Nacional Virunga caminaban ladera arriba hasta varias familias de gorilas acostumbradas a su presencia, para vigilarlas de cerca. Lo siguen haciendo desde hace más de cuarenta años, aun en los momentos más violentos de la región.

Y en sus patrullas iban quitando lazos: miles cada año. Son varios por día en promedio, y cada uno es un aro de alambre menos esperando una mano.

Dos guardaparques de pie sobre unas rocas en medio de la niebla
Dos guardaparques de Virunga de pie sobre unas rocas, en medio de la niebla. Foto: Fanny Schertzer / Wikimedia Commons, CC BY 3.0.

Contar otra vez

Cada cierto tiempo, alguien volvía a recorrer las laderas para contarlos. En 2010, los volcanes Virunga tenían 480 gorilas: casi el doble que en 1981.

Entre 2015 y 2016, las autoridades de parques del Congo, Ruanda y Uganda hicieron un nuevo censo del macizo. Esta vez contaron 604. Donde en 1981 había dos gorilas, ahora había cinco.

Un guardaparques observa de cerca a un gorila de montaña entre la vegetación del bosque
Un guardaparques de la Autoridad de Vida Silvestre de Uganda observa a un gorila de montaña en el bosque de Bwindi. Foto: USAID Biodiversity & Forestry / Wikimedia Commons, dominio público.

La población crecía en las mismas montañas donde la guerra no terminaba de irse. Pero los guardaparques de Virunga no cuidaban solo a los gorilas: cuidaban el parque entero, y la violencia tampoco se había ido de él.

9 de abril de 2018

El 9 de abril de 2018, en el Sector Central del parque, en Kivu del Norte, hombres armados emboscaron a un grupo de guardaparques. Asesinaron a cinco de ellos y al chofer del parque que los acompañaba. Otro guardaparques quedó herido.

Fue el ataque más mortífero en la historia de Virunga, y no se supo con certeza quiénes lo hicieron. Después de ese día, la lista de guardaparques del parque muertos en servicio desde 1925 llegaba a unos 175.

Ese mismo año, la otra cuenta también se movió. La UICN, que lleva la Lista Roja de las especies amenazadas, bajó al gorila de montaña un escalón: de «en peligro crítico» a «en peligro». Lo hizo porque su número había crecido.

En el bosque de Bwindi y en Sarambwe, el otro refugio de la especie, el conteo de 2018 halló 459 gorilas. Sumados a los 604 de los volcanes, eran 1.063. Habían pasado treinta y siete años desde el recorrido de Aveling y Harcourt.

Gorila de montaña lomo plateado comiendo tallos verdes entre el follaje
Un gorila de montaña lomo plateado come tallos verdes entre el follaje en Bwindi. Foto: Giles Laurent / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

La lista del parque tampoco se detuvo: hoy pasa de 200 guardaparques muertos en servicio desde 1925, todos protegiendo el parque donde viven estos gorilas. Y el gorila de montaña es hoy el único gran simio del que hay pruebas de que su población aumenta.

Los gorilas de esos volcanes ya no cabrían en un avión. En alguna ladera de los Virunga, una madre mastica ortigas entre la niebla con su cría aferrada a su pelo, y más abajo una patrulla viene subiendo, como todos los días. Esa familia es la primera cuenta. La segunda la cargan los que suben detrás, con los nombres de los que salieron a cuidar el bosque y no volvieron.

Créditos de las imágenes: Fanny Schertzer / Wikimedia Commons, CC BY 3.0; Giles Laurent / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0; Channel City Camera Club / Wikimedia Commons, CC BY 2.0; USAID Biodiversity & Forestry / Wikimedia Commons, dominio público.

Referencias (13)

Sigue leyendo

  1. Para salvar al lobo rojo, biólogos le apartaban el territorio con coyotes estériles
  2. Al gato de un farero se le culpó de extinguir el último pájaro cantor sin vuelo, pero los huesos del ave aparecieron en otras islas
  3. El pez del largo de un clip cuyo único hogar en libertad terminó en la Corte Suprema
  4. Todos los perros vienen del lobo, pero el «perro» que salía a cazar con los selk’nam no
  5. La zorra ártica de menos de un año que caminó sobre el mar congelado hasta otro continente

Conversación

Únete a la conversación

Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.

Mira más historias

Ver la lista completa