Cómo se comunican los animales: sonidos, olores, danzas y lo que dice la ciencia
Sonidos, olores, luces, gestos, vibraciones y electricidad: cómo se comunican los animales, si tienen lenguaje, los nombres de delfines y elefantes y la IA.

Los animales se comunican con casi todo lo que tienen: sonidos, olores, colores, luces, gestos, toques, vibraciones del suelo y hasta descargas eléctricas. Cada especie usa el canal que mejor funciona donde vive. En el mar, donde la luz se apaga a poca profundidad, mandan los sonidos. En un hormiguero a oscuras, los olores y las antenas. En la sabana, los retumbos de los elefantes viajan por el aire y también por la tierra.
Esta guía ordena lo que sabe la ciencia. Verás los tipos de comunicación animal con ejemplos, qué tan cerca están algunos animales de tener un lenguaje y cómo se comunican los animales marinos. También cuándo se entienden especies distintas, con nosotros incluidos, y qué logró de verdad la inteligencia artificial que intenta traducirlos. Lo que no está probado lo decimos así. Y en cada tema te dejamos las historias de Animales Queridos que lo cuentan a fondo.
Los tipos de comunicación animal, de un vistazo
Una forma sencilla de ordenar las señales de los animales es por el sentido que las recibe. Esta tabla resume los canales con un ejemplo de cada uno. Todos se explican más abajo, con el estudio que los respalda.
| Canal | Ejemplo |
|---|---|
| Sonido | Los machos de ballena jorobada repiten cantos de 7 a 30 minutos, a veces durante horas. |
| Infrasonido y ultrasonido | Los elefantes emiten llamados más graves de lo que oímos; los murciélagos se hablan con sonidos más agudos. |
| Olor y feromonas | Las hormigas de fuego marcan con un rastro químico el camino hasta la comida. |
| Vista: color, luz y gestos | Las luciérnagas se cortejan con destellos, y los chimpancés usan gestos con significado. |
| Tacto | Una hormiga guía a otra mientras esta le toca las patas con las antenas. |
| Vibración | 9 de cada 10 insectos que se comunican con señales mecánicas usan vibraciones del suelo o de las plantas. |
| Electricidad | Algunos peces de río de Sudamérica intercambian señales eléctricas. |
¿Qué animales se comunican por sonidos?
Muchísimos animales se comunican con sonidos: aves, mamíferos, ranas, insectos y también muchos peces. El sonido sirve de noche, entre la vegetación y a distancia, donde la vista no llega. Y puede llevar más información de la que parece.
Un ejemplo pequeño es el carbonero cabecinegro, un pájaro de Norteamérica. Cuando ve a un depredador, da una llamada de alarma que cambia según el tamaño del enemigo, y sus vecinos responden con más o menos fuerza según el peligro. Se probó con 15 especies de depredadores vivos, en un trabajo de la Universidad de Montana publicado en Science.
Los lobos y otros cánidos aúllan para defender su territorio y para mantener unido al grupo. Y cada población tiene su forma de aullar. Un equipo de la Universidad de Cambridge comparó más de 2.000 aullidos de 13 especies y subespecies, y cada una usaba sus propios tipos de aullido (Kershenbaum y colegas, 2016). Eso sirve, por ejemplo, para distinguir al lobo rojo de los coyotes con los que puede cruzarse. El esfuerzo por salvar a ese lobo está en la historia del lobo rojo y los coyotes estériles.
Algunas aves llevan su voz en el nombre. Los maoríes llamaron huia a un ave de Nueva Zelanda por su silbido de alarma, «uia, uia, uia». Te contamos cómo se perdió en la pluma en el sombrero de un futuro rey. En Hawái, las parejas del ʻōʻō de Kauaʻi cantaban a dúo, alternando frases. El 28 de abril de 1987, un macho respondió a una grabación de su canto. Es el último registro creíble de la especie, y lo contamos en la última ave de toda una familia.
¿Qué animales se comunican con infrasonidos y ultrasonidos?
Los elefantes usan sonidos tan graves que el oído humano no los capta: son infrasonidos. Los murciélagos, en cambio, se hablan con sonidos tan agudos que tampoco los oímos: son ultrasonidos. Alrededor nuestro hay conversaciones enteras que no escuchamos.
Los infrasonidos de los elefantes se descubrieron en 1984. Ese año, la bioacústica Katy Payne, del Laboratorio de Ornitología de la Universidad Cornell, grabó a los elefantes asiáticos del zoológico de Portland, en Estados Unidos. Encontró llamados por debajo de lo que alcanzamos a oír (Payne y colegas, 1986). Esos retumbos tan graves viajan lejos, y parte de su energía se propaga por el suelo. Los elefantes también los perciben con las patas: lo contamos en la manada que se quedó inmóvil escuchando con las patas.
Los murciélagos usan sus ultrasonidos de dos maneras. Con unos se orientan y cazan a oscuras: emiten un sonido y escuchan el eco que rebota. Eso se llama ecolocalización, y también la usan los delfines. Con otros llamados se hablan entre ellos. Se grabaron casi 15.000 llamados de murciélagos egipcios de la fruta en colonias mantenidas en la Universidad de Tel Aviv. Esos llamados llevan información sobre quién los emite, en qué situación y hasta a quién van dirigidos (Prat y colegas, 2016).
¿Qué animales se comunican por olores y feromonas?
Los insectos son los grandes especialistas en comunicarse con olores. Las sustancias que un animal libera para que otros de su especie reaccionen se llaman feromonas. Sirven para atraer pareja, marcar caminos, dar la alarma o reconocer a los de la propia colonia.
La primera feromona cuya fórmula química se descifró es la que usa la hembra de la polilla del gusano de seda para atraer a los machos. La purificó en 1959 el químico Adolf Butenandt, del Instituto Max Planck de Bioquímica, en Múnich, y la llamó bombicol (su artículo de 1959).
Las hormigas de fuego dejan un rastro químico entre la comida y el nido, y ese rastro recluta a sus compañeras. Así organizan la recolección en masa. Lo mostró en 1962 el biólogo Edward O. Wilson, de la Universidad de Harvard, en una serie de experimentos sobre la comunicación química de esta hormiga.
¿Qué animales se comunican con colores, luces y gestos?
Muchos animales se comunican con lo que se ve: colores, posturas, luces y gestos. Funciona de día o a poca distancia, y tiene un riesgo: un depredador también puede verlo.
Las luciérnagas se cortejan con destellos. En las del género Photinus, los machos vuelan encendiendo su luz y las hembras eligen pareja según esos destellos (revisión de la Universidad Tufts, 2008). Y hay quien se aprovecha del código. Las hembras de otro género, Photuris, imitan la respuesta luminosa de las hembras de Photinus, y cuando el macho se acerca, se lo comen (Lloyd, Universidad Cornell, 1965).
Los pulpos, que se tenían por solitarios, también se mandan señales. En pulpos sombríos observados en el mar, si el que se acercaba estaba oscuro y el otro también se oscurecía, el encuentro solía terminar en pelea. Si el segundo se ponía pálido, se retiraba (Scheel y colegas, Universidad del Pacífico de Alaska, 2016).
Algunos camarones mantis usan una señal que casi ningún otro animal ve: la luz polarizada en círculo. Su cuerpo la produce y sus ojos la distinguen. En experimentos de la Universidad de Queensland, la usaron para evitar las madrigueras que ya tenían dueño (Gagnon y colegas, 2015).
Los chimpancés en libertad usan gestos con un significado propio, sea quien sea el que los hace. Investigadores de la Universidad de St Andrews describieron qué busca conseguir cada gesto y armaron un primer «diccionario» parcial (Hobaiter y Byrne, 2014).
¿Qué animales se comunican por el tacto y las vibraciones?
El tacto funciona de cerca, y las vibraciones viajan por el suelo, las ramas y las hojas. Para los insectos es un canal principal. De los que se comunican con sonidos, ondas en el agua o vibraciones, el 92 % usa vibraciones que recorren lo que pisan, solas o con otras señales. Y las plantas son el soporte más usado. Lo calcularon los biólogos Reginald Cocroft y Rafael Rodríguez en una revisión publicada en BioScience en 2005.
El tacto también sirve para enseñar. En la hormiga de las rocas, una obrera guía a otra hasta la comida, y la alumna le toca las patas y el abdomen con las antenas para que siga. Es la carrera en tándem que contamos en la hormiga que tarda cuatro veces más cuando no va sola.
Los elefantes, además de oír, sienten. Sus retumbos y sus pisotones viajan por el suelo. Una manada puede reaccionar a una alarma que le llega por las patas, como contamos en la historia de la comunicación sísmica.
¿Hay animales que se comunican con electricidad?
Sí. Algunos peces de agua dulce producen descargas eléctricas débiles y las usan para orientarse y para comunicarse. En dos especies que viven en Uruguay, Gymnotus omarorum y Brachyhypopomus gauderio, esas señales cambian de noche, con la estación y según el sexo. Y en sus encuentros producen señales sociales breves, como «chirridos» e interrupciones. Lo resume una revisión de 2025 del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, de Montevideo.
La anguila eléctrica, pariente de esos peces, usa descargas mucho más fuertes para cazar y defenderse. Humboldt la vio lanzarse contra unos caballos en 1800, y lo contamos en las anguilas eléctricas de Humboldt.
Otros animales no producen electricidad, pero la perciben. Los tiburones y las rayas detectan el campo eléctrico diminuto de sus presas con unos poros del hocico: es el misterio de casi 300 años de las ampollas de Lorenzini. Y los abejorros notan el campo eléctrico de las flores, como verás en las preguntas frecuentes.
¿Los animales tienen lenguaje?
Ningún animal estudiado tiene un lenguaje como el humano, capaz de combinar palabras sin límite para hablar de cualquier cosa. Pero varios tienen piezas de él: llamadas con significado, reglas para combinar sonidos, nombres para llamarse y señales que se aprenden. La frontera entre comunicación y lenguaje es más borrosa de lo que se creía.
¿Los animales tienen algo parecido a palabras?
Algunos animales tienen llamadas que nombran un peligro concreto. Los monos vervet de África dan alarmas distintas para el leopardo, el águila y la serpiente. Los investigadores reprodujeron esas alarmas sin ningún depredador cerca. Con la del leopardo, los monos subían a los árboles; con la del águila, miraban hacia arriba, y con la de la serpiente, hacia abajo (Seyfarth, Cheney y Marler, 1980). Las crías se equivocan más, y aciertan mejor con la edad.

Los elefantes africanos tienen un retumbo de alarma para las abejas, y basta oírlo para que otros elefantes se alejen. Lo cuenta la historia de las cercas de colmenas de Kenia.
¿Los animales combinan sonidos como si fueran frases?
Algunos animales sí combinan sonidos, y el orden importa. El carbonero japonés tiene una llamada que significa «vigila» y otra que significa «acércate». Al oírlas juntas en ese orden, los pájaros hacen las dos cosas; con el orden invertido, casi no reaccionan. Fue la primera prueba experimental de una sintaxis así en un animal salvaje (Suzuki y colegas, 2016).
Los bonobos en libertad van más allá. Cada tipo de llamada de su repertorio aparece en al menos una combinación con significado propio. Y en tres de ellas un sonido cambia el sentido del otro, como un adjetivo cambia el de un sustantivo. Lo publicó un equipo de la Universidad de Zúrich en Science, en 2025. Combinar sonidos todavía no es tener gramática, pero la distancia con el lenguaje humano se acortó.
¿Los delfines tienen nombres propios?
Los delfines nariz de botella tienen algo muy parecido a un nombre propio. Cada uno desarrolla un silbido propio, su silbido firma. Cuando un delfín en libertad escucha una copia de su propio silbido, contesta; con el silbido de otro, no. Es una prueba sólida de que se llaman entre ellos imitando el silbido del otro (King y Janik, Universidad de St Andrews, 2013). Este hallazgo está también en nuestra guía de los animales más inteligentes según la ciencia.
¿Los elefantes tienen nombres?
Los elefantes africanos probablemente tienen nombres, y de una forma más parecida a la nuestra. En elefantes africanos de Amboseli y Samburu, en Kenia, cada retumbo dirigido a un elefante tenía rasgos propios de quien lo recibía, aunque no se pareciera a su voz. En experimentos con 17 elefantes, cada uno reaccionó más a los llamados dirigidos a él: se acercaba al altavoz o contestaba. Lo publicó un equipo encabezado por la Universidad Estatal de Colorado (Pardo y colegas, 2024). Falta saber en qué parte del retumbo está ese «nombre».
Los delfines se nombran imitando al otro, y los elefantes, al parecer, no. Hay un tercer caso, el de unos monos pequeños, los titíes. En colonias de la Universidad Hebrea de Jerusalén, los titíes usaban un llamado distinto para cada compañero. Y respondían mejor a los que iban dirigidos a ellos (Oren y colegas, 2024).
¿Cómo se comunican las abejas?
Las abejas melíferas se comunican dónde hay comida con una danza. La que encontró flores vuelve a la colmena y baila sobre el panal. El ángulo de su contoneo indica la dirección respecto del sol, y su duración, la distancia. La danza dice además cuánto vale la comida (Dong y colegas, 2023). Karl von Frisch la descifró y ganó por eso el Premio Nobel de Medicina de 1973, junto con Konrad Lorenz y Niko Tinbergen.

Durante años hubo quien dudó de que las abejas usaran de verdad esa información. En 2005, un equipo de Rothamsted Research, en Inglaterra, siguió con radar el vuelo de abejas que acababan de ver una danza. Iban hacia donde la danza indicaba (Riley y colegas, 2005).
La danza, además, se aprende. Las abejas que nunca vieron bailar a otras bailaron con más errores. Con la práctica corrigieron la dirección, pero la distancia les quedó mal para siempre. Lo mostró un equipo del Jardín Botánico Tropical de Xishuangbanna, de la Academia China de Ciencias (Science, 2023). Y si te intriga la costumbre de hablarles a las abejas, está en la historia de las abejas reales y la muerte de Isabel II.
Entonces, ¿es lenguaje o es comunicación?
Depende de cuánto se le pida a la palabra «lenguaje». Si es un sistema que combina unidades sin límite para hablar de cualquier cosa, no se ha encontrado en ningún animal. Si es tener señales con significado, reglas de orden y nombres, varias especies tienen partes de eso. Lo honesto es decir que todavía conocemos poco: de casi ningún animal sabemos qué dicen la mayoría de sus sonidos.
¿Los animales tienen dialectos?
Sí, varios animales tienen algo parecido a dialectos. En esas especies las señales se aprenden de otros y cambian de un grupo a otro. Es una forma de cultura.
En los pinzones de Darwin, cada macho aprende el canto de su padre. Ese canto aprendido ayudó a separar un linaje nuevo en las Galápagos, como contamos en la especie que dos científicos vieron nacer.
Las orcas residentes de la Columbia Británica, en Canadá, viven en grupos familiares estables, y cada grupo tiene su propio repertorio de llamadas. En el estudio de 16 grupos, cada uno usaba de 7 a 17 tipos de llamadas, aprendidas, que se mantenían casi sin cambios más de 25 años (Ford, 1991). Los grupos con llamadas en común forman clanes, y entre clanes no comparten ninguna.
Los cachalotes también tienen clanes. Se distinguen por sus codas, series de chasquidos con un ritmo propio. Al analizar 23.429 codas grabadas en 23 lugares del Pacífico, un equipo de la Universidad de Dalhousie encontró siete clanes. Algunas codas funcionan como una seña de identidad del clan, y son más distintas justo donde dos clanes comparten el mar (Hersh y colegas, 2022).
Lo aprendido no siempre es una señal. Las cacatúas de Sídney aprendieron unas de otras a abrir los contenedores de basura, con estilos distintos en cada barrio: está en la idea que viajó de barrio en barrio. Y las delfinas de Shark Bay pasan a sus hijas el truco de cazar con una esponja: lo contamos en los delfines que cazan con una esponja en el hocico.
¿Cómo se comunican los animales marinos?
Los animales marinos se comunican sobre todo con sonidos. Bajo el agua la vista alcanza poco y el sonido llega lejos, así que ballenas, delfines y muchos peces y crustáceos se comunican sonando. También hay señales de color, como las de los pulpos, y de luz polarizada, como las de los camarones mantis, que ya viste más arriba.
¿Por qué cantan las ballenas jorobadas?
Las ballenas jorobadas que cantan son los machos, y su canto tiene que ver con la reproducción. Sirve para atraer a las hembras, para medirse con otros machos o para ambas cosas (Garland y colegas, 2011). Cuál de las dos pesa más todavía se discute. Lo seguro es que es un canto de verdad. Una jorobada repite una serie de sonidos de 7 a 30 minutos con mucha precisión, y puede seguir así durante horas (Payne y McVay, 1971).

El canto, además, cambia y se contagia. En el Pacífico Sur, versiones nuevas del canto pasaron de una población a otra, siempre hacia el este, una y otra vez durante 11 años, «como ondas culturales». Lo documentó un equipo de la Universidad de Queensland (Garland y colegas, 2011).
¿Cómo se comunican los delfines?
Los delfines se comunican sobre todo con silbidos, y usan chasquidos para la ecolocalización, con la que encuentran presas y obstáculos. Cada uno tiene su silbido firma, como viste en la sección de los nombres. Los delfines también se entienden con otras especies, incluidas las personas, como verás más abajo.
¿Los peces se comunican?
Sí, muchos peces se comunican con sonidos, muchos más de los que se pensaba. Las familias de peces con especies que producen sonidos reúnen casi dos tercios de todas las especies de peces de aletas con radios, el grupo más grande de peces. Y la capacidad de sonar apareció unas 33 veces por separado en su evolución (Rice y colegas, Universidad Cornell, 2022).
Un ejemplo es el pez guardiamarina: sus machos cantan con un zumbido grave para atraer a las hembras. Tanto que durante años desvelaron a los vecinos de una bahía de California, como contamos en el zumbido nocturno de Sausalito. El mar también crepita con los chasquidos de los camarones pistola, que estorbaron al sonar en la Segunda Guerra Mundial: lo contamos en el mar que sonaba a sartén.
El ruido que les ponemos encima
Los océanos son mucho más ruidosos desde la Revolución Industrial. Los barcos, la exploración de recursos y las obras de infraestructura llenaron el agua de ruido. Ese ruido afecta la conducta, el cuerpo y, en casos extremos, la supervivencia de los animales marinos. La buena noticia es que hay formas de bajarlo que ya existen (Duarte y colegas, 2021). A las orcas residentes del sur, el ruido de los barcos puede impedirles comer, descansar y reproducirse. Por eso la agencia estadounidense NOAA regula los barcos, como contamos en la historia de Tsuchi.
¿Los animales se comunican con otras especies?
Sí, muchos animales se comunican con otras especies, y más a menudo de lo que parece. Muchos entienden las alarmas de otras especies. Y hay alianzas en las que dos especies se mandan señales a propósito, también con personas.
Escuchar al vecino puede salvar la vida. El trepador pechirrojo, un pájaro de Norteamérica, entiende los matices de la alarma del carbonero cabecinegro. Responde distinto según el tamaño del depredador que anuncia el carbonero (Templeton y Greene, Universidad de Washington, 2007). En Puerto Rico, los gritos de una bandada de cotorras llevaron a un biólogo hasta un pichón atrapado por una boa: lo contamos en los gritos de una bandada.
El pájaro que guía a las personas hasta la miel
El indicador grande es un pájaro africano que guía a los cazadores de miel hasta los nidos de abejas silvestres. Ellos se llevan la miel, y el pájaro, la cera. En Mozambique, los cazadores lo llaman con un trino que termina en un gruñido, «brrr-hm». Ese llamado duplicó la probabilidad de que un indicador los guiara, del 33 % al 66 %. Y la de encontrar un nido pasó del 17 % al 54 % (Spottiswoode y colegas, Universidad de Cambridge, 2016).

Cada región tiene su propio llamado, y los pájaros responden mejor al de su zona: así pasó en Tanzania y en Mozambique. Es una tradición cultural compartida entre dos especies (Spottiswoode y Wood, 2023). La historia completa, desde un misionero de 1588, está en el pájaro salvaje que acude cuando lo llaman.
Los delfines que avisan a los pescadores
En Laguna, en el sur de Brasil, los delfines nariz de botella arrean los cardúmenes de lisas hacia la orilla. Una zambullida suya marca a los pescadores el momento de lanzar la red. Cuando los pescadores responden a esa señal, pescan más. Y a los delfines que cooperan les va mejor: su supervivencia es alrededor de un 13 % mayor, porque evitan otras pesquerías donde podrían quedar atrapados en redes. Lo midió un equipo de la Universidad Federal de Santa Catarina (Cantor y colegas, 2023). El mismo estudio advierte que la escasez de lisas amenaza esta alianza de más de un siglo. Está contada en los delfines que le avisan al pescador cuándo lanzar la red.
¿Los perros entienden a los humanos?
Los perros entienden muchas de nuestras señales, y eso viene de la domesticación. Leen mejor que los grandes simios, como los chimpancés, los gestos humanos que señalan dónde hay comida escondida. Los lobos criados por personas no lo hacen igual de bien, y los cachorros de pocas semanas, aun con poco trato humano, sí (Hare y colegas, Universidad de Harvard, 2002).
También nos hablan con la cara. Los perros tienen un músculo que levanta el borde interno de la ceja, y los lobos no. Ese gesto, la «mirada de cachorro», se parece a una expresión humana de tristeza y puede despertar ganas de cuidarlos (Kaminski y colegas, Universidad de Portsmouth, 2019). Algunos animales aprenden incluso nombres de objetos o palabras humanas, como el perro Chaser o el loro Alex, de nuestra guía de los animales más inteligentes. Y una cotorra que solo repetía frases encontró dos palabras para pedir ayuda cuando una niña se ahogaba: es la historia de Willie.
¿La inteligencia artificial puede traducir lo que dicen los animales?
La inteligencia artificial todavía no puede traducir a ningún animal. Nadie ha traducido el idioma de ningún animal, ni con inteligencia artificial ni sin ella. Lo que sí hace la IA es ordenar miles o millones de sonidos y encontrar patrones que un oído humano no alcanza. Con eso ya cambió lo que sabemos de varias especies, como los cachalotes, los elefantes y los murciélagos de esta guía.
El Proyecto CETI y los cachalotes
El Proyecto CETI (Iniciativa de Traducción de Cetáceos) estudia a los cachalotes de Dominica, en el Caribe. Investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) publicaron su plan en 2022. Consiste en grabar enormes cantidades de codas, buscar con IA sus unidades y su estructura, y comprobar las hipótesis reproduciendo sonidos a las ballenas (Andreas y colegas, 2022).

Lo que ya encontró es real. Las codas no son solo un número de chasquidos: varían en ritmo y tempo, se alargan o se adornan según la conversación, y esas piezas se combinan. Con eso, los cachalotes tienen casi diez veces más codas distinguibles de las que se conocían (Sharma y colegas, MIT, 2024). Además, lingüistas de la Universidad de California en Berkeley encontraron en las codas patrones parecidos a nuestras vocales «a» e «i» y a los diptongos (Beguš y colegas, 2025; 2026). Y el equipo registró un parto en que los 11 miembros de una familia ayudaron a sacar a la cría a la superficie. Mientras tanto, cambiaban el estilo de sus codas en los momentos clave (Aluma y colegas, 2026).
Lo que falta es lo principal: no se sabe qué significan las codas. Parecerse a las vocales no quiere decir que haya palabras.
Earth Species Project y los modelos de IA para sonidos
Earth Species Project es una organización sin fines de lucro que quiere descifrar la comunicación de otras especies. En 2025 liberó NatureLM-audio, un modelo de IA entrenado con sonidos de animales, que fue aceptado en la conferencia internacional ICLR (su informe de 2025). Sirve para clasificar especies, detectar llamados, describirlos y reconocer la etapa de vida del animal, como dice su propia ficha técnica (NatureLM-audio). Es una herramienta para estudiar sonidos, no un traductor.
El premio para quien logre hablar con un animal
El premio Coller Dolittle, de la Universidad de Tel Aviv y la Fundación Jeremy Coller, entrega cada año 100.000 dólares a la investigación más prometedora. El primero fue en mayo de 2025 para el equipo de Laela Sayigh, de la Institución Oceanográfica Woods Hole, por sus estudios de los delfines de Sarasota, en Florida. Encontraron silbidos que no son nombres y que comparten muchos delfines; uno parece funcionar como alarma, y otro aparece en situaciones parecidas a una pregunta (anuncio de la fundación). Era un trabajo todavía sin revisión de otros científicos. El gran premio es de 10 millones de dólares en inversión o 500.000 en efectivo. Es para quien logre que un animal se comunique sin darse cuenta de que habla con personas.
Las aplicaciones que prometen traducir lo que dice tu perro o tu gato no se apoyan en ninguno de estos estudios.
Preguntas frecuentes
¿Los animales se comunican telepáticamente?
No hay ninguna prueba científica de telepatía en animales. Lo que a veces parece telepatía suele ser una señal que nosotros no percibimos: infrasonidos, vibraciones del suelo, olores o campos eléctricos.
¿Cómo se comunican los lobos?
Los lobos se comunican con aullidos, entre otras señales. El aullido llega lejos y sirve para defender el territorio y mantener unida a la manada, y cada población de lobos y otros cánidos tiene sus propios tipos de aullido.
¿Cómo se comunican las hormigas cuando encuentran alimento?
Muchas hormigas dejan un rastro químico desde la comida hasta el hormiguero, que guía a sus compañeras. En otras especies, una obrera lleva a otra hasta la comida, con toques de antena en el camino.
¿Los animales se comunican con las plantas?
Algunos animales sí, de una forma sorprendente. Las flores tienen un campo eléctrico débil, y los abejorros lo detectan, distinguen sus patrones y lo aprenden. Como ese campo cambia en segundos cuando un abejorro visita la flor, podría servir de aviso rápido entre flores y polinizadores (Clarke y colegas, Universidad de Bristol, 2013).
¿Qué es la ecolocalización?
La ecolocalización es orientarse con el eco. El animal emite un sonido, escucha cómo rebota y así sabe dónde están las cosas. La usan los murciélagos y los delfines, sobre todo para moverse y cazar, más que para hablarse.
¿Los animales entienden lo que decimos?
Algunos animales aprenden el significado de palabras, sobre todo con entrenamiento, y los perros leen muy bien nuestros gestos. Pero no hay pruebas de que un animal entienda nuestro idioma como lo entiende una persona.
¿Qué animal tiene la comunicación más compleja?
No hay un ranking aceptado. Los candidatos que más estudia la ciencia son los cachalotes, los delfines, los elefantes, los bonobos y las aves que aprenden su canto.
Cada animal habla en el idioma de su mundo: el elefante, por la tierra; la ballena, por el mar; la hormiga, con su olor; la abeja, con su baile. Durante mucho tiempo pensamos que comunicarse bien era parecerse a nosotros. La ciencia de las últimas décadas mostró algo más interesante: hay conversaciones por todas partes, y apenas empezamos a escucharlas.
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