Un camarón que cabe en la palma de tu mano enciende bajo el agua un calor casi como el del Sol
Un camarón pistola cierra su pinza en medio milisegundo. Hicieron falta una cámara de alta velocidad y detectores de luz ultrasensibles para ver lo que pasa, en ese instante, en el agua que tiene enfrente.

Un camarón pistola mantiene su pinza grande abierta y tensa, como un gatillo a punto de soltarse. Cuando la cierra, tarda medio milisegundo: en lo que dura un parpadeo, cabrían cientos de esos disparos. Y en ese medio milisegundo, en el agua que tiene enfrente, pasa algo que nadie sospechaba de un animal que cabe en la palma de la mano.
Dos mitades que chocan
El camarón pistola de pinza grande vive en mares tropicales y subtropicales, y de adulto no pasa de cinco centímetros y medio. Una de sus pinzas es enorme al lado de la otra, y es la que dispara.

Con ella caza: la presa que está cerca queda aturdida, o muerta, sin que la pinza llegue a tocarla. Ese disparo es su manera de comer.
Del chasquido, en cambio, nadie parecía dudar. Las dos mitades de la pinza se cierran de golpe, como unas castañuelas. Durante mucho tiempo se dio por hecho que el ruido nacía de ese choque.
Pero el cierre era demasiado rápido para mirarlo. Lo que pasaba en ese medio milisegundo, nadie lo había visto.
Veinte fotos en medio milisegundo
En 2000, cuatro físicos del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Twente, en Países Bajos, se propusieron ver ese instante. Eran Michel Versluis, Barbara Schmitz, Anna von der Heydt y Detlef Lohse, y su protagonista fue el camarón de pinza grande.
Pusieron micrófonos submarinos para registrar el sonido y una cámara de alta velocidad apuntada a la pinza. En sus filmaciones, la cámara llegaba a 40.500 imágenes por segundo: el cierre que el ojo no alcanza a seguir se convertía en una veintena de fotos, una detrás de otra.
Las imágenes contaron otra historia. La pinza se cerraba tan rápido que disparaba un chorro de agua, y dentro de ese chorro se formaba una burbuja.
Entonces pusieron la película junto al sonido. El chasquido no coincidía con el cierre de la pinza. Llegaba un instante después, justo cuando la burbuja se aplastaba sobre sí misma.
El ruido nunca había salido de la pinza: salía de la burbuja. Era un estallido de hasta unos 218 decibelios bajo el agua, y el chorro, junto con el golpe de ese estallido, era lo que aturdía a las presas a su alrededor.
Para sonar así, la burbuja tenía que cerrarse con una violencia enorme. Y lo que ocurría dentro de ella en ese momento seguía siendo una duda.
Un año después, junto al camarón
En 2001, Lohse, Schmitz y Versluis volvieron al camarón con otro instrumento. Esta vez colocaron junto a él detectores de luz ultrasensibles, capaces de registrar un resplandor donde el ojo solo encuentra oscuridad.
El camarón cerró la pinza. La burbuja nació en el chorro, se aplastó, y los detectores marcaron un destello.
Fue un pulso brevísimo, con tan pocas partículas de luz que ningún ojo humano lo habría visto, y es probable que ningún otro ojo tampoco. Ese destello tiene hoy un nombre a su medida: camaronoluminiscencia.

Casi tan caliente como el Sol
Esa luz era la pista que faltaba. Así como el color de una brasa delata cuánto quema, el destello delataba lo que pasaba dentro de la burbuja en el momento de aplastarse.
Ahí dentro, durante una fracción de instante, se juntaban presiones extremas y una temperatura de al menos 4.700 °C. La superficie del Sol está a unos 5.500.

Un animal que cabe en la palma de la mano, con un solo cierre de su pinza, encendía bajo el agua un calor casi como el de la piel del Sol. Y ese calor se apagaba casi en el mismo instante en que nacía.
Además, el disparo resultó ser mucho más que un arma de caza. Los camarones pistola chasquean cuando pelean o se cruzan con otros de su especie, cuando se aparean y cuando necesitan ahuyentar a un depredador.
Por eso los lugares donde viven nunca están en silencio. En arrecifes, bahías, puertos, estuarios, manglares y bancos de ostiones, sus disparos se juntan en un crepitar que llena el agua, como aceite caliente en una sartén.
Entre raíces de manglar o sobre un banco de ostiones, un camarón pistola vuelve a tensar su pinza. Cuando la cierre, solo se oirá un chasquido más en el crepitar del agua. Y dentro de ese chasquido, por un instante que nadie alcanzará a ver, habrá ardido un chispazo casi tan caliente como el Sol.
Fotos del camarón pistola de pinza grande (Smithsonian Environmental Research Center / Wikimedia Commons, CC BY 2.0), de una burbuja que brilla por sonoluminiscencia (Beazzie / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0) y de burbujas que brillan en un vaso con agua (Brian Pollack y otros / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0). Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.
Referencias (10)
- Versluis, M., Schmitz, B., von der Heydt, A. y Lohse, D. (2000). How snapping shrimp snap: through cavitating bubbles. Science 289(5487): 2114-2117. https://research.utwente.nl/en/publications/how-snapping-shrimp-snap-through-cavitating-bubbles/
- Versluis, M., Schmitz, B., von der Heydt, A. y Lohse, D. (2000). How snapping shrimp snap: through cavitating bubbles. Science (resumen y afiliación, Europe PMC). https://www.ebi.ac.uk/europepmc/webservices/rest/search?query=TITLE:%22How%20snapping%20shrimp%20snap%22&resultType=core&format=json
- Lohse, D., Schmitz, B. y Versluis, M. (2001). Snapping shrimp make flashing bubbles. Nature 413: 477-478 (resumen y afiliación, Europe PMC). https://www.ebi.ac.uk/europepmc/webservices/rest/search?query=EXT_ID:11586346&resultType=core&format=json
- Lohse, D., Schmitz, B. y Versluis, M. (2001). Snapping shrimp make flashing bubbles. Nature (ficha de la Universidad de Twente). https://research.utwente.nl/en/publications/snapping-shrimp-make-flasing-bubbles/
- Versluis, M., von der Heydt, A., Lohse, D. y Schmitz, B. (2001). On the sound of snapping shrimp. Universidad de Twente. https://research.utwente.nl/en/publications/on-the-sound-of-snapping-shrimp-2/
- Hess, D. et al. (2013). Vortex formation with a snapping shrimp claw. PLOS ONE. https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371%2Fjournal.pone.0077120
- Science News (2001). Shrimps spew bubbles as hot as the sun. Science News. https://www.sciencenews.org/article/shrimps-spew-bubbles-hot-sun
- Animal Diversity Web, Universidad de Michigan (s. f.). Alpheus heterochaelis (bigclaw snapping shrimp). Animal Diversity Web. https://animaldiversity.org/accounts/Alpheus_heterochaelis/
- Discovery of Sound in the Sea (DOSITS), Universidad de Rhode Island (s. f.). Marine invertebrate communication. DOSITS. https://dosits.org/animals/use-of-sound/marine-invertebrate-communication/
- NASA Science (s. f.). Sun: Facts. NASA. https://science.nasa.gov/sun/facts/
Sigue leyendo
- Cómo se comunican los animales: sonidos, olores, danzas y lo que dice la ciencia
- Siete delfines rodearon a cuatro nadadores durante 40 minutos, y solo uno de ellos supo por qué
- Llegaron 27 zorros con collar GPS a una pradera donde ninguno había nacido en más de medio siglo
- Cinco crías de elefante aparecieron bajo la tierra entre hileras de té, con las huellas de su manada encima
- Para salvar al lobo rojo, biólogos le apartaban el territorio con coyotes estériles
Conversación
Únete a la conversación
Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.