Una ecografía, una masa en el estómago y el temor de perder a Dandy
Dandy llevaba más de una semana sin retener la comida cuando una ecografía mostró una masa en su estómago. Lo que vino después dependió de mirar más de cerca.

Dandy, una perrita de 7 años, empezó de pronto a devolver lo que comía. El agua tampoco le duraba en el estómago, y su familia comenzó a preocuparse.
«Estuvo vomitando de forma intermitente durante algo más de una semana», le contó Tori Shank, su dueña, a The Dodo.
Tori sabía adónde llevarla. Trabaja como asistente de radiología en MedVet Akron, un hospital veterinario de Ohio, y allí mismo examinaron a Dandy.
La ecografía mostró, dentro de su estómago, una forma con todo el aspecto de un tumor. Tori la vio y temió lo peor.
«En cuanto la vi, pensé: “Ahí hay una masa”», recordó.
Un lugar difícil
El cirujano del hospital no les ocultó lo que podía pasar. «Nos dijo que, si la abríamos, por la ubicación existía la posibilidad de que no hubiera nada que hacer», contó Tori.
Esas palabras le rompieron el corazón a la familia. Empezaron a temer que su perrita estuviera cerca del final.
Pero abrirla no era el único camino. En lugar de una cirugía invasiva, el equipo decidió usar un endoscopio para ver de cerca ese supuesto crecimiento.
Si la masa era lo que todos temían, la advertencia del cirujano seguía en pie.
Lo que había adentro
Bastó acercarse para que la masa cambiara de nombre. No era un tumor: en el estómago de Dandy había una papa amarilla, entera.
«Estaba feliz. No había mejor noticia. Estaba encantada. Todos festejábamos», contó Tori.
Con eso, la advertencia del cirujano quedó atrás. Según Tori, esa papa llevaba probablemente al menos dos semanas en su estómago. Es más tiempo, incluso, del que Dandy llevaba vomitando.
En casa había papas, eso Tori lo tiene presente. Lo que no recuerda es haber visto a Dandy hacerse con una.
Para Northwood Animal Hospital, otro hospital veterinario que compartió la historia en Facebook, el caso fue un ejemplo más de lo que todos saben: los perros se comen las cosas más insólitas y terminan con obstrucciones.
Después del susto
El equipo le retiró la papa con cuidado.
«Después de eso, recuperó el ánimo de inmediato», contó Tori. «Le quedó la garganta algo irritada durante un par de días, pero desde entonces ha estado perfectamente bien».
Esa garganta irritada fue la única huella que le dejó la papa.
Para recordar el famoso episodio, Tori le escogió el disfraz de Halloween perfecto.
Y Tori, que vio aquella masa en la ecografía y temió despedirse de Dandy, ahora la abraza con un poco más de fuerza.
Imagen principal: Northwood Animal Hospital.
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