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Animales Queridos - Una pasión llamada fauna

Historias emotivas

Un ganso cubierto de barro seco, casi irreconocible, no podía ni ponerse de pie

Un ganso quedó atrapado en un estanque seco de Great Massingham, en Inglaterra, envuelto en una costra de lodo que lo dejó sin fuerzas para ponerse de pie.

Un ganso cubierto de barro seco, casi irreconocible, no podía ni ponerse de pie

Un ganso luchaba por moverse en el fondo de un estanque de Great Massingham, un pueblo del oeste de Norfolk, en Inglaterra. El estanque se había secado y el ave no conseguía salir.

Una costra gruesa de lodo seco lo envolvía de la cabeza a las patas. A simple vista, costaba saber qué animal había debajo. Y ese barro endurecido lo había dejado prácticamente indefenso.

Alguien que atravesaba el pueblo lo vio forcejear y pidió ayuda a los bomberos de la zona. Ellos lo levantaron con cuidado del fondo seco y lo trasladaron a East Winch, al centro de fauna silvestre de la RSPCA.

Sin fuerzas para ponerse de pie

Los veterinarios lo revisaron y lo que encontraron no era alentador. El ganso estaba muy débil, casi no reaccionaba y no lograba sostenerse solo sobre sus patas.

«Estábamos muy preocupados», le contó Evangelos Achilleos, encargado del centro, a The Dodo.

Lo primero era quitarle de encima el lodo que lo tenía atrapado. Pero ya estaba duro y pegado a cada pluma, y nadie podía asegurar que fuera a soltarse.

Lo que escondía el barro

El equipo se puso a trabajar de inmediato. Llevaron al ganso a un lavabo diseñado especialmente para estos baños y, con un detergente seguro para animales, le masajearon las plumas para ir aflojando el barro endurecido.

Fue un trabajo minucioso. Y dio resultado. «Por suerte, salió», escribió después la RSPCA en Instagram.

Al terminar, el ganso que había llegado casi irreconocible tenía otra vez las plumas limpias. Debajo de la costra había estado todo el tiempo un ave hermosa.

Ya limpio, pasó a un recinto cálido para secarse y descansar. Pero estar limpio no era lo mismo que estar sano. Faltaba ver si recuperaba las fuerzas.

El apetito como señal

Pasaron los días y el ganso empezó a mostrar otra vez el ánimo que el estanque le había quitado. Con él volvió el apetito.

El 6 de septiembre, la RSPCA compartió cómo seguía: «Está bien, tiene un apetito fantástico y sigue recuperándose muy bien».

Publicación de Instagram

Quien quiera ayudar a otros animales silvestres como él puede hacer una donación al centro de la RSPCA en East Winch.

Cuando el equipo lo dio por completamente recuperado, lo llevaron de regreso a su hábitat natural.

Lo soltaron y se quedaron mirándolo con alegría. El ganso se alejó con su andar bamboleante y se metió entre el pasto, otra vez donde pertenecía.

El mismo ganso que no podía sostenerse en el fondo de un estanque sin agua se iba ahora sobre sus propias patas, sin rastro de barro en las plumas.

Imagen principal: RSPCA England and Wales (@rspca_official).

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