Para frenar el dengue en tres ciudades de Colombia, soltaron más mosquitos
En tres ciudades del valle de Aburrá, la estrategia contra el dengue fue soltar mosquitos criados con una bacteria, la Wolbachia. Un estudio de 2023 hizo las cuentas.

En el valle de Aburrá, en Colombia, el dengue viaja sobre todo en la picadura de un mosquito: el Aedes aegypti. Frente a una enfermedad que llega así, lo lógico sería querer menos mosquitos cerca de las casas.
Por eso sonaba al revés lo que arrancó en octubre de 2016 en Bello, Medellín e Itagüí. La apuesta para frenar el dengue fue soltar más.
Tres ciudades y un sospechoso principal
En esas tres ciudades viven 3,3 millones de personas, según el estudio de Iván Darío Vélez y colegas publicado en 2023 en PLOS Neglected Tropical Diseases, el trabajo que haría el balance de todo el proyecto. Ese estudio trata al Aedes aegypti como el transmisor del dengue en la región, aunque no es el único mosquito en escena. En Medellín se registra el Aedes albopictus desde 2011, y Gómez-Palacio y colegas (2017) describieron en la revista Biomédica un ejemplar infectado de forma natural con el virus del dengue tipo 2, al que le atribuyen un «eventual papel en la transmisión».
Los mosquitos del plan los criaron el World Mosquito Program y la Universidad de Antioquia, con la participación de las Secretarías de Salud de Medellín y de Bello. No eran mosquitos cualquiera: llevaban una pasajera invisible.

La pasajera que le cierra el paso al virus
Esa pasajera es la Wolbachia, una bacteria que vive dentro de las células de los insectos. No es nada rara: según el World Mosquito Program, está de forma natural en el 50 % de las especies de insectos. Pero el Aedes aegypti normalmente no la lleva. La que usaron en el valle de Aburrá es una variante llamada wMel.
¿Qué hace allí dentro? Le cierra el paso al virus. La bacteria impide que el dengue crezca en el cuerpo del mosquito y, con eso, reduce su capacidad de transmitirlo. El mosquito no cambia de costumbres: sigue picando. Solo que el virus apenas logra multiplicarse en su cuerpo y pasar a una persona.

Quedaba una pregunta enorme: ¿cómo pasa esa protección de unos mosquitos criados a los que ya volaban por la ciudad?
Una herencia que viaja en los huevos
La respuesta es lo más asombroso de la historia. Las hembras con Wolbachia les pasan la bacteria a sus crías a través de los huevos, explica el World Mosquito Program. Así, cada vez que una hembra portadora ponía huevos, la bacteria ganaba terreno, y los mosquitos liberados se fueron mezclando, generación tras generación, con los que ya vivían en la ciudad.

Las liberaciones se hicieron por etapas, en zonas; solo Medellín tenía 18, según el estudio de Vélez y colegas. Bello, que ya había tenido un piloto entre junio de 2015 y agosto de 2016, recibió mosquitos de octubre de 2016 a abril de 2019; Medellín, de 2017 a 2019; Itagüí, de agosto de 2019 a diciembre de 2020. Entre enero y abril de 2022 les llegó el turno a las tres últimas zonas, que hasta entonces habían servido de control para comparar. Ahí terminaron las liberaciones. Cuántos mosquitos se soltaron en total es un dato que este recuento no incluye.
Ocho zonas que se quedaron a medias
No todo avanzó al mismo ritmo. El estudio considera que la bacteria se estableció en una zona cuando al menos el 60 % de sus mosquitos la llevan de forma estable. En el último muestreo, entre julio de 2021 y enero de 2022, 8 de las 18 zonas de Medellín seguían «parcialmente tratadas»: no habían llegado a ese 60 % estable. Son el 44 % de las zonas de la ciudad, aunque no necesariamente el 44 % de sus habitantes.
Con casi la mitad de las zonas a mitad de camino, era fácil suponer que allí el dengue seguiría como antes. En 2023, el estudio hizo las cuentas. Comparó los casos de dengue notificados antes y después de las liberaciones mediante un análisis de series de tiempo interrumpidas, ajustado por la estacionalidad para que los altibajos de cada época del año no confundieran el resultado, y lo acompañó de un estudio prospectivo de casos y controles.
Y aun así, en esas ocho zonas que no alcanzaron el 60 %, los casos de dengue habían caído un 85 %.
Donde la bacteria se quedó
En las zonas donde la Wolbachia sí se asentó, con un 60 % o más de mosquitos portadores, la caída fue mayor: un 95 % en Bello y en Medellín, y un 97 % en Itagüí, frente al periodo previo a las liberaciones. Para quien quiera las cifras exactas, las razones de tasas de incidencia que reporta el texto completo del estudio fueron 0,047 en Bello, 0,051 en Medellín y 0,032 en Itagüí, y 0,152 en las zonas parcialmente tratadas.
Mirando las tres ciudades juntas, la notificación de dengue fue entre un 95 % y un 97 % menor que en la década anterior. Los métodos y los datos completos están en el artículo original, que se puede leer gratis en PLOS Neglected Tropical Diseases y en PubMed Central.
El mismo mosquito que durante años llevó el virus de ventana en ventana terminó repartiendo, de madre a cría, la bacteria que lo frena. Zumba en las mismas casas del valle de Aburrá; solo cambió lo que lleva por dentro.
¿Han vivido el dengue de cerca en su ciudad o su barrio? ¿Qué les parece la idea de combatir mosquitos con más mosquitos?
Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.
Referencias
- Vélez, I. D., et al. (2023). Reduced dengue incidence following city-wide wMel Wolbachia mosquito releases throughout three Colombian cities: Interrupted time series analysis and a prospective case-control study. PLOS Neglected Tropical Diseases 17(11): e0011713. https://journals.plos.org/plosntds/article?id=10.1371/journal.pntd.0011713
- Vélez, I. D., et al. (2023). Reduced dengue incidence following city-wide wMel Wolbachia mosquito releases throughout three Colombian cities (texto completo). PubMed Central, PMC10688673. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10688673/
- World Mosquito Program (s. f.). How it works (Wolbachia method). World Mosquito Program. https://www.worldmosquitoprogram.org/en/work/wolbachia-method/how-it-works
- Gómez-Palacio, A., et al. (2017). Infección de Aedes albopictus con el genotipo asiático-americano del virus del dengue serotipo 2 en Medellín y su posible papel como vector del dengue en Colombia. Biomédica. https://revistabiomedica.org/index.php/biomedica/article/view/3474
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