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Animales Queridos - Una pasión llamada fauna

Historias emotivas

Freya, la morsa que recorrió seis países buscando dónde dormir y encontró una multitud en Oslo

En 2022, una morsa joven de 600 kilos recorrió seis países y terminó durmiendo sobre los botes del puerto de Oslo. Lo que pasó después dependió menos de ella que de quienes la miraban.

Freya, la morsa que recorrió seis países buscando dónde dormir y encontró una multitud en Oslo

Es julio de 2022 en Frognerkilen, una zona de amarres de Oslo, y un bote de recreo lleva un pasajero que nadie invitó: una morsa de unos 600 kilos, dormida sobre la cubierta. En el muelle, los teléfonos ya están en alto.

Se llama Freya, es una hembra joven y no es la primera vez que la ven. Antes de entrar al fiordo de Oslo había aparecido en cinco países. En todos buscaba lo mismo, y en este puerto, por fin, parecía haberlo encontrado.

La morsa Freya en el puerto deportivo de Lakseberget, en Sandvika, fiordo de Oslo, en agosto de 2022
Freya en el puerto deportivo de Lakseberget, en Sandvika (fiordo de Oslo), el 3 de agosto de 2022. Foto: Sandy Wicks / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.

De un submarino a una granja de salmones

El primer registro del viaje de la morsa Freya está en una ficha del Parque Nacional del Mar de Frisia de Baja Sajonia (2021): entre el 7 y el 30 de septiembre de 2021, una morsa hembra joven recorrió las islas de Frisia Oriental, en Alemania, y terminó en Harlingen, en Países Bajos. Esa ficha no le da nombre; que se tratara de Freya se estableció después, cuando otras fuentes reconstruyeron su recorrido.

En octubre la vieron descansando sobre el submarino HNLMS Dolfijn, en Den Helder (Países Bajos); en noviembre pasó por Seahouses, en Inglaterra, y en diciembre apareció en una jaula de una granja de salmones en Shetland, Escocia, según Fish Farmer Magazine (2021). Entre enero y marzo de 2022 se dejó ver en Hvide Sande, Thorsminde y Hirtshals, en Dinamarca, como contó TV2 Nord (2022), y en marzo llegó a Smögen, en la región sueca de Bohuslän, donde Göteborgs-Posten (2022) se preguntaba si aquella morsa podía ser una «celebridad».

Con Noruega, la cuenta llega a seis países —Países Bajos, Alemania, Reino Unido, Dinamarca, Suecia y Noruega—, como resumió DutchNews.nl (2022).

En cada parada hacía lo mismo. Su género, Odobenus, viene del griego y significa «el que camina con los dientes», explica la ficha de clasificación de SeaWorld. Es literal: según Animal Diversity Web, de la Universidad de Michigan, las morsas se ayudan con los colmillos para salir del agua y subir al hielo. Sin hielo a la vista, Freya se impulsaba sobre lo que encontraba para hacer lo que una morsa necesita después de tanto nadar: descansar.

En el verano de 2022 entró al fiordo de Oslo. Allí encontró pontones, botes de recreo y una ciudad entera que quería fotografiarla, como recogió CBS News (2022).

Una morsa joven flota erguida en el agua gris de un puerto deportivo nórdico, con la cabeza, los bigotes y los colmillos cortos fuera del agua
Una morsa joven asoma entre los amarres de un puerto nórdico. En el verano de 2022, una escena así se volvió parte del paisaje del fiordo de Oslo.

Seiscientos kilos sobre la cubierta

Un bote pequeño no está hecho para ese peso. Para el 20 de julio de 2022, la aseguradora If ya había recibido varias denuncias por daños de Freya a embarcaciones en Frognerkilen, informó el medio local Vårt Oslo. Ninguno de los reportes precisa cuántos botes resultaron dañados en total.

El caso más grave documentado no ocurrió en Oslo, sino en Stabbestad, en Kragerø: un bote de 16 pies (unos 4,9 metros) quedó parcialmente bajo el agua, con la embarcación y el motor destruidos, y fue sacado a tierra al día siguiente, según NRK (2022). Su dueño todavía no sabía si el seguro cubriría un daño causado por una morsa.

Un bote de motor pequeño amarrado a un pontón, con la popa hundida y parcialmente inundada, el motor fuera de borda torcido y una defensa de goma aplastada
Popa inundada, motor torcido, defensa aplastada: los daños que puede dejar un peso de cientos de kilos en una embarcación ligera.

Visto así, parecía una historia de daños materiales: un animal enorme y unos botes que no resistían su peso.

Lo peligroso estaba en el muelle

Pero los botes no eran el problema.

La gente sí. Muchos se acercaban en bote, nadaban a su lado, le lanzaban objetos o posaban con niños a pocos metros de ella, según NBC News (2022). Esa misma nota ya recogía la advertencia de Noruega: Freya podría ser sacrificada si el público no se mantenía alejado.

La Dirección de Pesca de Noruega pidió una y otra vez que se guardara distancia, de acuerdo con NRK (2022). No sirvió. La morsa que había recorrido seis países buscando dónde dormir seguía rodeada.

Un funcionario con chaleco reflectante, de espaldas, extiende el brazo con la palma abierta para pedir a un grupo de curiosos con teléfonos que retrocedan en un muelle concurrido
Pedir distancia a una multitud con el teléfono en alto: el llamado que las autoridades noruegas repitieron sin éxito.

Una madrugada de domingo en Frognerkilen

La Dirección de Pesca terminó por concluir que la vida y la salud de las personas podían estar en peligro, y que la morsa estaba estresada y no descansaba lo suficiente, según CBS News. Un animal estresado de ese tamaño podía herir a alguien.

¿Y trasladarla? La opción se estudió junto con el Instituto de Investigación Marina de Noruega, pero se descartó por complicada, de alto riesgo y costosa en recursos, según NRK.

En la madrugada del domingo 14 de agosto de 2022, en Frognerkilen, Freya fue sacrificada. La nota de NRK que dio la noticia, en noruego, reúne las razones de las autoridades. En Países Bajos, uno de los países por los que había pasado, expertos marinos condenaron la decisión, recogió DutchNews.nl.

Una morsa de bronce junto al agua

Poco más de ocho meses después, el 29 de abril de 2023, se inauguró en la marina de Oslo, en Kongen, cerca de donde había estado Freya, una escultura de bronce a tamaño natural de la artista Astri Tonoian, según PBS NewsHour / AP (2023). No la pagó el ayuntamiento: se financió con una colecta en línea de unas 270.000 coronas noruegas. La BBC lo resumió en un titular, reproducido por The Star: la morsa que Noruega mató tenía ahora su escultura en Oslo.

Hoy su figura de bronce está junto al agua, quieta y del tamaño que ella tenía. A ella sí pueden acercarse cuanto quieran.

La morsa que recorrió seis países buscando dónde descansar no murió por sus 600 kilos ni por los botes que dañó. Murió porque la multitud no le dejó un metro para dormir.

Cuando un animal salvaje aparece cerca de una ciudad, ¿qué crees que debería hacer la gente para protegerlo?


Foto de Freya: Sandy Wicks / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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