Saltar al contenido
Animales Queridos - Una pasión llamada fauna

Historias emotivas

Ocho osos mitad polares y mitad pardos nacieron libres en el Ártico de Canadá, y su ADN reveló que eran una sola familia

En 2006, en la isla Banks, apareció el primer híbrido salvaje confirmado de oso polar y oso pardo. En 2017, el ADN de ocho de estos osos del Ártico canadiense contó una historia de familia que sorprendió.

Ocho osos mitad polares y mitad pardos nacieron libres en el Ártico de Canadá, y su ADN reveló que eran una sola familia

El pelaje era de oso polar, claro, casi crema. Pero entre el blanco asomaban manchas pardas, las garras eran largas, la cara tenía un perfil cóncavo y en el lomo se alzaba una joroba, la marca de un oso pardo. Aquel oso de la isla Banks, en el oeste del Ártico canadiense, desconcertó a todos en 2006.

No había escapado de ningún zoológico: había nacido libre. Y no sería el último. Años después, un equipo de investigación comparó el ADN de todos los que fueron apareciendo, y el resultado sorprendió.

El oso que no encajaba en la isla Banks

Aquel oso había sido abatido por un cazador. La nota de Associated Press que publicó The Herald en mayo de 2006 sumaba otro detalle: sus ojos estaban rodeados de anillos oscuros. Las pruebas de ADN despejaron la duda. Su madre era una osa polar y su padre, un oso pardo, según informó National Geographic ese mismo mes, en un artículo que describía su mezcla de rasgos.

Era el primer híbrido salvaje confirmado entre las dos especies, como explicó N. Rozell en el Alaska Science Forum del Instituto Geofísico de la Universidad de Alaska Fairbanks.

Ese mismo año, según la nota de Associated Press, se propusieron nombres para estos híbridos: pizzly, grolar y nanulak. El último une dos palabras del inuvialuktun, la lengua de los inuvialuit: nanuq, el oso polar, y akłaq, el oso pardo.

El estudio que reunió a los ocho

Después aparecieron más: otros osos pizzly, con rasgos de las dos especies, en la misma región. Cada uno dejaba la misma pregunta: ¿eran fruto de encuentros sueltos, sin relación entre sí, o había un hilo que los unía?

En 2017, J. D. Pongracz, D. Paetkau, M. Branigan y E. Richardson publicaron en la revista Arctic (volumen 70, número 2) un estudio que analizó el ADN de los 8 híbridos registrados desde 2006 en el oeste del Ártico canadiense, en la Región Inuvialuit, para averiguar quién era hijo de quién. El paso a paso técnico del análisis queda fuera de este relato, pero está descrito en el artículo completo.

Mesa de laboratorio con una gradilla de tubos de muestra, una pipeta y un monitor que muestra un gel de ADN con filas de bandas luminosas; al lado hay un árbol genealógico dibujado a mano.
Tubos de muestra y un gel de ADN: con análisis genéticos se puede saber quién es hijo de quién entre animales que nadie vio nacer.

Una osa polar, dos osos pardos

La respuesta fue tan simple como inesperada: los 8 descendían de una misma osa polar, según el resumen del estudio.

Ella se había cruzado con dos osos pardos distintos. De esos encuentros nacieron sus hijos, híbridos de primera generación: mitad oso polar, mitad oso pardo.

Una osa polar adulta de pelaje blanco, de pie al borde del hielo marino fragmentado en la orilla de una isla ártica, gira la cabeza por encima del hombro.
Una osa polar mira atrás desde el borde del hielo roto. La familia de los ocho híbridos empezó con una hembra de su especie.

Cuatro de los ocho eran esos hijos. Los otros cuatro eran sus nietos: al menos una de sus hijas híbridas tuvo a su vez cachorros con un oso pardo, lo que en genética se llama un retrocruce.

Tres generaciones nacidas en libertad: la abuela polar, sus hijos mitad y mitad, sus nietos. Era la prueba de que estos híbridos salvajes pueden tener crías. Eso sí, el hallazgo tiene un alcance preciso: habla de los 8 osos registrados en el oeste del Ártico canadiense, no de todos los híbridos del Ártico.

Osos pardos cada vez más al norte

¿Por qué ahora? El mismo trabajo de Pongracz y colegas señala que los osos pardos se ven cada vez más al norte, en islas que eran territorio del oso polar. Algunos científicos sospechan que un Ártico más cálido podría hacer más frecuentes estos encuentros: en 2010, B. P. Kelly, A. Whiteley y D. Tallmon lo plantearon en la revista Nature, en un texto titulado «The Arctic melting pot» («El crisol ártico»).

Una persona con parka gastada y gorro de lana, arrodillada en una loma de grava de la tundra, mira la costa con binoculares; tiene una libreta de campo sobre la rodilla y una vieja moto de nieve detrás.
Binoculares hacia la costa: en las islas del oeste del Ártico canadiense, los osos pardos se dejan ver cada vez más al norte.

Por ahora, según el estudio de 2017, los híbridos siguen siendo raros. Qué significan para el futuro del oso polar es una pregunta abierta: ese mismo año, la agencia UPI tituló que quizá no amenacen a la especie, y en 2023 C. L. Shafer dedicó un artículo en Wildlife Letters a la contribución de esta hibridación a la extinción del oso polar.

No sería la primera vez que las dos especies se mezclan. El ADN de algunos osos pardos de Alaska guarda huellas de cruces con osos polares de hace miles de años: J. A. Cahill y colegas describieron en 2018, en Molecular Biology and Evolution, una mezcla extendida de genes de oso polar en osos pardos durante la última glaciación.

Lo que fue de la familia

Queda la pregunta que deja toda historia de familia: qué fue de ellos. El estudio de 2017 responde una parte: la osa polar que dio origen al linaje y tres de sus crías de primera generación conocidas murieron abatidas. Si alguno de los demás sigue vivo hoy, ninguna de las fuentes de este artículo lo dice.

Todo empezó con una osa polar que, entre el hielo y la tundra, se cruzó con osos de otro mundo. Sus ocho descendientes llevaron los dos mundos en el cuerpo: la nieve en el pelaje y la tierra parda en las manchas. Son pocos, y quizá por eso pesan tanto: en su ADN quedó escrito cómo dos especies volvieron a encontrarse en el mismo norte.

Si pudieras ver un pizzly en libertad, ¿qué crees que sentirías: asombro, preocupación o las dos cosas? Cuéntanos por qué.

Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.

Referencias

Sigue leyendo

Conversación

Únete a la conversación

Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.

Mira más historias

Ver la lista completa