Laila D’Souza, fundadora de Winston Memorial Foundation en Kuwait, recibió en el otoño pasado a un pequeño felino que pasaba por una difícil situación. La gatita con mirada de preocupación constante, fue entregada al centro de rescate con solo cuatro semanas de edad y necesitaba de cuidados especiales.
De inmediato, Laila la acogió e inició con los cuidados necesarios para sacar a la pequeña adelante. La bola de pelos estaba muy agradecida por toda esa ayuda y afecto, y recibió el nombre de Mia, poco a poco empezó a mejorar.
Laila le dijo a Love Meow:
«La separaron de su madre y la vendieron a una familia con solo una semana de vida. Estaba realmente enferma e infestada de gusanos y problemas intestinales. Sabía que ella se pondría bien en el momento en que estuviera en mis brazos, a salvo del abuso y la negligencia».
Gatita con mirada de preocupación tiene la familia de sus sueños

Durante su recuperación, Mia se transformó rápidamente en una pequeña bastante enérgica y traviesa. Mia estaba encantada con la perrita de Laila, llamada Leya, y disfrutaba pasar tiempo a su lado; abalanzarse sobre ella y juguetear para llamar su atención.
Su diminuto tamaño no parecía ser impedimento y Mia siempre buscaba a Leya para jugar, la amistad de Leya ayudó a la gatita quien exploraba todo junto a su nueva amiga.

Mia era una gatita feliz y su energía era desbordante, tenía un gran apetito y se sumergía por completo en el cuenco de comida para saciar su apetito. Sus travesuras por toda la casa llenaban de alegría a todos a su alrededor.

Mia tiene una mirada de preocupación bastante curiosa y cada vez que fijaba la vista en algún objetivo, movía sus cuartos traseros hacia adelante y hacia atrás para así impulsar un poderoso salto.
Laila dijo:
«Es muy juguetona, cariñosa y curiosa. Siempre tiene esos grandes ojos preocupados cuando intenta cazar algo, y es muy lindo».

Mia dio un giro de 180 grados, y prosperaba en su hogar de crianza. Pronto se hizo amiga de otro gatito rescatado llamado Leo y compartían mucho tiempo juntos; se ayudaban mutuamente y aprendieron todo juntos.
Días antes de llegar Navidad, Mia, Leo y otros cinco gatos rescatados por el refugio se embarcaron en un viaje a Estados Unidos con la finalidad de encontrar un hogar para siempre.
Los grupos de rescate animal del área metropolitana de Washington DC en Estados Unidos, Petey y Furends y 4Paws Rescue Team, decidieron unirse y apoyar a estos pequeños a tener una segunda oportunidad y encontrar el hogar de sus sueños.

Tan pronto como Mia aterrizó, la esperaban algunos voluntarios y rescatistas locales. La traviesa gatita disfrutó de su primera navidad en los Estados Unidos antes de llegar con la familia de sus sueños, donde inmediatamente reclamó la cama más suave y esponjosa para ella.
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Después de celebrar el año nuevo, Mia fue adoptada oficialmente por la familia que la estaba esperando. En su nuevo hogar, Mia tiene un compañero felino para sus aventuras; la adorable gatita siempre está recibiendo el amor de su hogar.

Finalmente Laila agregó:
«Estoy muy feliz por ella y por lo lejos que ha llegado».

Puedes conocer un poco más acerca del trabajo que realiza Laila con los rescates en Kuwait visitando su cuenta de Instagram.

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